El alcoholismo, también llamado dependencia del alcohol se trata de una adicción a la sustancia que compone la bebida alcohólica: el etanol.

El etanol es una sustancia psicoactiva que provoca la dependencia y adicción, siendo un producto tóxico que origina daños físicos y psicológicos en la persona.

El alcoholismo se caracteriza por el consumo excesivo y crónico de alcohol, pérdida del control y la necesidad de aumentar cada vez más la cantidad para sentir sus efectos. Esto lleva a la aparición del síndrome de abstinencia cuando no se consume.

La enfermedad, generalmente, se desarrolla en distintas fases. El peor de los casos es cuando aparece una dependencia física y psicológica que determina la vida del adicto y hace que todo lo demás carezca de importancia. El deseo de consumir alcohol posee a la persona, controlando su existencia.

La adicción a la sustancia etanol contenida en las bebidas se reconoce como una enfermedad y es una de las adicciones más comunes.

En ocasiones, la transición del consumo de alcohol normal a la adicción a menudo se realiza de forma lenta y gradual. No es fácil de reconocer y muchas veces no se nota si la persona está cayendo en una adicción, pero existen signos que indican un posible alcoholismo y que debemos de tenerlos en cuenta.

Síntomas del alcoholismo

Los síntomas del alcoholismo se suelen manifestar en el comportamiento del adicto, por lo que si deseamos reconocerlos, debemos prestar atención en la manera de actuar del adicto.

Algunos de los síntomas que podemos reconocer son los siguientes:

Síntomas de abstinencia

Se caracteriza por la aparición de irritabilidad del sistema nervioso, provocando sudoraciones, taquicardia, calambres, aumento de la presión arterial, nerviosismo, insomnio e incluso ataques de ansiedad y epilepsia. Estos síntomas se producen en los primeros días cuando se deja de consumir y pueden alargarse en el tiempo.

En casos más graves, pueden darse episodios de pánico, alucinaciones o pensamientos suicidas.

Síntomas psicológicos

Las consecuencias de una adicción al alcohol reflejan diversos síntomas psicológicos que son patentes en el comportamiento de las personas alcohólicas.

Se vuelven fácilmente irritables, aumenta su falta de fiabilidad y en determinadas etapas de la enfermedad comienzan a descuidar sus obligaciones sociales, profesionales e incluso personales.

Otros signos que nos ayudan a detectar un problema de alcoholismo son:

  • Cambios repentinos de ánimo a estados depresivos
  • Insomnio
  • Mayor irritabilidad
  • Cambios en el humor
  • Actitud agresiva
  • Aumento de las emociones
  • Retiro social
  • Desconfianza

Síntomas físicos

Además de las consecuencias psicológicas del alcoholismo, la adicción también se manifiesta de manera física. El consumo prolongado causa cambios en el propio cuerpo:

  • Temblor de los párpados o manos
  • Pérdida del apetito
  • Problemas y molestias gastrointestinales
  • Tendencia a la sudoración
  • Cambios en la voz
  • Mal aliento
  • Ojos rojos o aparición de conjuntivitis
  • Dilatación vascular en la cara (posible rosácea) y en las palmas de las manos.
  • Aparición de soriasis
  • Párpados hinchados y enrojecidos

El alcoholismo también causa daños permanentes en órganos del cuerpo como el hígado y el cerebro, promoviendo el desarrollo de enfermedades graves cardiovasculares y hepáticos.

Reconocer el alcoholismo

Si hemos reconocido los patrones de comportamiento comunes entre los alcohólicos en algún familiar o amigo, debemos de tener cuidado a la hora de abordar el tema, ya que puede producirse una situación

Es recomendable elegir un momento de tranquilidad y mantener la calma durante la conversación, ofreciendo ayuda y mostrando apoyo a la persona enferma.

El conocimiento de la enfermedad es uno de los requisitos más importantes para iniciar una terapia exitosa.

Cómo actuar frente al alcoholismo

La adicción al alcohol se puede combatir con terapia profesional. El paso más importante es que los propios afectados se den cuenta por sí mismos que están enfermos y necesitan ayuda especializada para cambiar su vida.

Si reconocemos estos síntomas en nosotros mismos o en una persona cercana estaremos frente a la enfermedad de la adicción, la primera medida a tomar es acudir a un centro especializado donde puedan realizar un diagnóstico profesional.

En Instituto Sócrates, realizamos un programa específico para personas con problemas de dependencia alcohólica adaptando la metodología al perfil del paciente. Puede tratarse tanto en comunidad terapéutica como en régimen ambulatorio, dependiendo de la evaluación individualizada de la persona que demanda el tratamiento.

 Ofrecemos asesoramiento telefónico y diagnóstico gratuito. Nuestro equipo médico y terapéutico le indicará el tratamiento más adecuado a su situación y su diagnóstico personal.

Puede contactar con nosotros llamando al 955 77 23 91 o enviándonos un email a info@institutosocrates.es

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